1 de marzo de 2013

Último primer día.

Hoy fue mi último primer día de colegio. Este año, 2013, hago promoción... y lo peor es que no sé cómo sentirme.
Es decir, se supone que uno debe estar ansioso de terminar el colegio, pero yo no me siento así. No me siento para nada así. Quizás sea porque la gente mayor te anda traumando diciéndote que el colegio es la mejor etapa de la vida y todo eso.
Y me asustan, porque he estado con las mismas personas desde siempre, se han convertido en mis hermanos, por más que a veces tengamos diferencias.
Y no quiero que termine, no quiero que termine para nada.
Quiero repetir y repetir de año para siempre, y nunca hacerme grande.
Porque eso significa mucho, y no estoy segura si estoy preparada para tantas responsabilidades y libertad. Y al mismo tiempo, quiciera tener un poco de eso.
¡Es tan difícil!
Y tan complicado saber que este año es el final... por que nada será lo mismo que antes. Porque, por más que quiera, por más que todos quieran, por más que el mundo entero se esmere en eso, nunca nada será lo mismo, y me aterra.
Me aterra mucho.
Siento que se baja la presión de sólo pensar en la universidad y alejarme de todos aquellos con los que pasé prácticamente toda mi vida, a pesar que cada uno cumplirá sus sueños y alcanzarán sus metas.
Y se los deseo de corazón, por que ellos son mis amigos desde siempre, y seguirán siendolo... pero no puedo soportarlo.
No puedo soportar saber y hacerle entender a mi cabeza, que hoy fue mi último primer día, y nada va a ser lo mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario