21 de agosto de 2013

Suspended

Por ahora, Anywhere está suspendida. El problema no es la falta imaginación (lo cual es el problema normalmente) sino que por ahora me estoy enfocando en lo que es mi examen de admisión. 
Esa es mi meta por ahora: Ingresar a la Universidad Católica en la facultad de Arquitectura y Urbanismo, pero el problema es que solo hay 13 vacantes para los que entran por modalidad de Primera Opción (que es el examen que rinden solo los de 5to de sec), así que tengo que exprimir mi cerebro para poder rendir bien ese examen e ingresar. Por lo tanto, no habrá Anywhere por un tiempo indeterminado.
Mi examen es de 10 de Noviembre (o sea, me quedan dos meses para estudiar como loca), periodo entre el que publicaré muy poco. 
Y, además de tener mi problema con mi exprimidera(? de cerebro, estoy con dilemas emocionales y dignos de una persona bajo presión - porque estoy metiéndome en una facultad que no me convence - y un instituto de inglés en las tardes, así que no tengo vida. 
Como sea, cuidense, disfruten su vida porque yo no tengo una y porfavorporfavor recen para que todo me vaya bien. Sino creen en Dios, al menos mandenme energías positivas que las necesito C: 
Un abrazo! 

18 de agosto de 2013

Anywhere - Chapter 30: She or you, ¿right?

No importa, voy a encontrar a alguien como tú,
Deseo todo lo mejor para ti, también,
No te olvides de mí, te lo pido,
Recuerdo que dijiste:
"A veces el amor dura,
Pero otras en cambio duele”
Someone like you – Adele.

- Billie, está todo claro – masculló Adrienne ni bien su aun esposo le preguntaba acerca de su duda -. Si crees que la incluí a ella cuando dije que podríamos eliminar todo lo que nos separó, es porque tú crees que ella nos separó, ¿no te das cuenta?
El hombre frunció el ceño.
- No, en realidad, la incluí porque tú me dejaste más que claro que creías que ella era la culpable de todo – contradijo.
- Es tu subconsciente.
- No, no es. Ahora dime, ¿ella está o no incluida?
Adrienne se tardó tres segundos en contestar.
- Originalmente, cuando te lo dije, sí, estaba incluida. Pero luego me di cuenta que era imposible alejarte de ella – Adrienne paró y Billie sintió una punzada de ilusión recorriendo por su interior -. Aunque… ¿sabes qué? Por lo que me has dicho hoy, sé que te has cuestionado el volver o no solamente porque no sabías si ibas a poder seguir viéndola, ¿no es verdad?
El cantante se quedó en silencio. Era verdad. Sabía que el regreso con Addie dependía de que pudiese seguir viendo a Becca.
- Sí, en parte.
Adrienne suspiró.
- Billie, no tiene caso que me mientas. Ambos sabemos que la quieres, más que a mí y probablemente me lo merezco. Además, no tiene caso que me digas la verdad por más que duela. Total, el que decide eres tú.
- Tú o ella, ¿no?
La mujer se encogió de hombros y Billie miró el suelo. Sintió como una película repasando los mejores momentos con cada una de ellas.
Y de pronto lo golpeó la realidad.
- Billie… - comenzó Adrienne tras esperar unos minutos la respuesta de parte del hombre – fuiste un gran esposo, lo sabes. No importa si ya no me quieres de esa forma, o de cualquier otra. Encontraré a alguien. Como tú quizás, o quizás diferente, uno nunca sabe.  Y sí, aún me gustarías que pudiésemos volver. Pero está claro, y no te juzgo por ello. Como me dijiste una vez: "A veces el amor dura, pero otras en cambio duele”. Supongo que lo nuestro duró y la fregué, lo sé. De todas formas, lo siento. De corazón, lo siento muchísimo. Y… Está bien si quieres estar más tiempo con ella. Sólo… no te metas en problemas.
- Es una manía decirme eso ¿no? – dijo Billie con una media sonrisa.
- ¿Será porque ella es menor de edad y tú alguien famoso? Tú puedes decir que sólo la quieres como tu hija, pero no todos van a creer eso.
- Tienes razón.
- Siempre – contestó Adrienne divertida. Billie alzó una ceja -. Bien, bien. Casi siempre.
Ambos se rieron.

Eso había pasado un par de horas antes, ahora se lo acababa de contar a Mike.
- ¿Conclusión? – se preguntó Mike a sí mismo -. Pudo ser peor. Adrienne es una mujer estupenda, lo sabes.
- Sí, lo es. Pero, con o sin Becca, iba a seguir sintiéndome raro con ella.
- Sí, es comprensible.
Ambos se quedaron en silencio por un rato.
Billie estaba pensando en sus hijos. Había decidido dejar de pensar en Becca y Adrienne. Ya estaba gastando mucho sus energías en pensar en las dos mujeres de su vida. Ahora iba a enfocarse en sus hombrecitos. Bueno… no tan hombrecitos. Estuvo a punto de tomar su celular y llamarlos, hasta que Mike lo interrumpió con una pregunta:
- ¿Ella sabe?
¿Ah? Billie se había desenfocado del tema, Oh, Adrienne.
- Obvio, si con ella estuve hablando. Michael querido, sinceramente a veces tu nivel de comprensión es sumamente b…
- Billie… ¿mi nivel de comprensión? – lo interrumpió mientras lo miraba asombrado - Estoy hablando de Becca. No Adrienne.
Oh.
- Oh.
- ¿Ella sabe? – preguntó de nuevo.
- No. ella aún no está enterada. O sea, ella sabe que Adrienne me dio a escoger, pero no sabe entre quién o qué y qué he decidido. Eres el primero en enterarte.
Mike rió.
- Me halagas, porque hace tiempo que no era el primero en enterarme pero…
- ¡Dios! ¡A todo el mundo le encanta decir “pero”! -  interrumpió Billie Joe cruzándose de brazos.
El bajista rió nuevamente.
- … pero – continuó -, ¿no crees que sospeche que es ella por quien tu matrimonio está en juego? Hasta mi perro lo habría adivinado.
- No tienes perro.
- Sabes a lo que me refiero.
El cantante suspiró.
- Pudo ser la banda.
- Billie… todo el mundo sabe que si fuere la banda, habrías escogido la banda en primera estancia ¿no?
- Sin duda. Pero ella no me conoce tanto como tú.
- No tanto tiempo, pero de que te conoce, te conoce. Aunque… creo que tienes razón, es obvio que morirías sin mí, Billie – agregó con gracias.
- No dejes de lado a Tré – comentó Billie entre risas.
- Pero yo soy tu favorito, ¿verdad? – preguntó el rubio haciendo un pequeño puchero.
Ambos se rieron y olvidaron el tema tras un par de latas de cerveza.

El reloj le hizo entender a Billie y Becca que ya era más de medianoche, pero ellos querían quedarse a seguir conversando en el mueble.
- Me has dicho que ya no vas a volver con Adrienne, pero no me has dicho el porqué.
Becca acababa de dejar a su amigo entre la espada y la pared. Tarde o temprano eso terminaría sucediendo, y ese era el momento justo.
- ¿Por qué? Bueno, le dije a Adrienne que ya no quería seguir con ella, porque preferí quedarme con lo otro. En realidad, ella dice que yo prefiero lo otro.
- ¿Y qué es lo otro?
- ¿No sabes? – cuestionó Billie frunciendo el ceño. Realmente pensó que ella ya lo había descubierto.
- No, no lo sé. O sea, tengo mis sospechas, pero no quiero quedarme con la duda – dijo la adolescente -. ¿Puedo saber qué es?
- Sí. La razón por la que preferí no volver con Addie, y por la que ella se dio cuenta, ya que estamos, fue porque eso es muy importante para mí, Becca. Es realmente importante. Ha sido un apoyo incondicional desde el primer momento y realmente me he llegado a encariñar con esa persona…
Billie siguió hablando, pero a Becca se le nubló la mente. Sentía que se iba a desmayar. Jamás se había desmayado, pero tenía la certeza de que así se sentía. Sintió que temblaba el suelo. ¿Temblor? No. Eran sus piernas las que temblaban. Las miró, ni siquiera se veía el temblor, sólo lo sentía.
Se paró de un salto y Billie dejó de hablar. Se quedó mirándola, intrigado. Pensó que estaba enojada o algo así, aunque se le veía casi ida.
- ¿Estas bien? – le preguntó tomándola de la mano.

Pero ella no tuvo tiempo de contestar, porque cuando abrió la boca para hacerlo, su cuerpo no le respondió; más bien, emprendió su camino hacia el suelo. 

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Caca.
No me terminó por convencer esto, pero... lo que viene estará mucho mejor. 
Como sea, igual termino hablándole al aire. 
Si lees esto y te parece igual de malo que a mí o te parece aceptable o bueno, porfavor porfavor comenta. Te lo agradeceré muchísimo y de paso, me alentarás a no dejar esto en completo abandono c: 
Un saludo! 

8 de agosto de 2013

TOMORROW IT'S FRIDAYY

Quizás. QUIZÁS. Mañana suba Anywhere. Total... it's friday c: 

Anywhere - Chapter 29: Forget everything.


Ya habían  pasado cinco días desde la conversación entre Billie y Adrienne en Starbucks, y él no le había contado ni la mitad de lo hablado a Becca. ¿Por qué? Porque tenía miedo, miedo a que ella pensara mal.
Él no entendía a Adrienne… pero aun así quería volver con ella. Ella era casi casi perfecta para él. Casi perfecta, pero no en su totalidad.
Becca tampoco se molestó en hurgar demasiado, ya que había estado preocupada en ella misma. Se sentía extremadamente cansada y falta de apetito y, a pesar de todos lo demás, se la pasaba durmiendo la mayor parte del día. Incluso, había dejado de ir al trabajo.
Billie, por su parte, estaba sufriendo en silencio. Todos los días a medianoche se levantaba a tomar un café, con la esperanza de encontrar a Becca despierta por la culpa de un insomnio. Pero eso no sucedía, en cambio, cada que se aburría de esperar, iba a verla en su habitación, y la encontraba durmiendo profundamente. Entonces, se quedaba mirándola largo rato y acariciándole el cabello.
En la mañana, ella solo comía un pedacito de papaya y dos vasos con agua y, al almuerzo, un par de tostadas con mermelada.
- Esto no está bien, Rebeca -. Dijo Billie después de intentar llevarle algo de comida a su habitación durante la media tarde, siendo rechazado por ella.
- No me digas Rebeca, ya sé que lo haces cuando te enojas conmigo, y no sé porque lo haces, porque ni siquiera lo hago a propósito. Estoy bien, no te preocupes, Billie. Probablemente sea solo un resfriado. – le aseguro sintiendo dolor en todo el cuerpo.
- ¿Segura? Puedo llevarte a un médico – ofreció el hombre, preocupándose cada vez más.
- Gracias, Billie, pero no. No es nada.
- ¿Segura?
- Segurísima. Ya me ha pasado antes – mintió – me suele pasar antes de una fuerte gripe. Quizás uno de estos días estuve menos abrigada de lo que debería.
- Bien. Te creeré. Pero más te vale comenzar a estornudar uno de estos días.
Eso no pasó, pero no fue de mucha preocupación porque, en realidad, estaba mal de la garganta.
- Te dije que no era de preocupación.
- Me dijiste que era un resfriado.
- Pero la tos es casi lo mismo. Es dolor y malestar momentáneo. Nada de que preocuparse. ¿Qué hay de ti? Últimamente estas raro.
- ¿Raro? ¿Raro cómo? – se hizo el loco.
- Como que no me hablas de otra cosa que no sea mi garganta y que estas raro desde el día que te encontraste con Adrienne. Estaré enferma pero no tonta.
- Bien que te gusta hurgar.
- No me has contado que pasó – insistió.
- No es de mucha importancia.
- ¡Oh, vamos! Sí que es. ¿Tan malo fue?
- Bien. Bien – dijo ya rendido -. No fue tan malo. Seguí tu consejo. La escuché, hablé y luego me fui. Fin de la historia.
- ¿Por qué no me quieres contar, Billie?
- Porque… no lo sé. Tengo miedo.
- ¿A qué?
- A… a que te enojes
Becca frunció el ceño
- ¿A que me enoje? ¿Porque habría de enojarme?
- No sé.
La chica suspiró cansinamente.
- Billie… esto no funciona si me dices “no sé” casa dos segundos. Iba a dejarte con esto, pero quiero de verdad saber por qué crees que iba a enojarme. Planteo todas las situaciones posibles, pero aun no entiendo por qué habría de enojarme. Por favor dime – le pidió.
- Bien… te contaré – Billie tomó aire y soltó tremendo palabrerío en sólo unos segundos: - Hablé con Addie, me dijo que estaba arrepentida y, a decir verdad, se notaba que sí. Me dijo que quería volver, que no podíamos tirar todo al tacho por eso, pero igual me iba a entender si es que le decía que ya no. Pero no pude, Becca. Resulta que aún la amo, y mucho. Pero tengo aún miedo. Me ha puesto en una encrucijada, Becca. Y no puedo decidir. Es tan… pero tan difícil. Per…
- Espera – lo interrumpió la adolescente -. ¿Dices que te ha dado a decidir?
- Sí.
- Exactamente, ¿qué te ha dicho?
Billie la miró a los ojos por un par de segundos sin decir nada.
- Que podemos cambiar todo.
- ¿Todo? ¿A qué se refiere con todo?
- Todo lo que nos separó.
Becca frunció el ceño, confundida. A su parecer, eso no implicaba nada malo, es más, le parecía totalmente normal.
- No entiendo qué te asusta. Se supone que deben cambiar todo lo que estuvo mal en su relación ¿no?
- Sí lo vez de esa forma, está bien. Pero, hay algo que según ella nos separó, pero sé que eso no es verdad.
- Pero igual, Billie. Alguien siempre tiene que ceder en una relación, no creo que sea tan malo. Piensa que es igual como cuando van a ver una película, tú quieres un y ella quiere otra… finalmente alguien tiene que ceder y ver la que el otro quiere. Así es el amor. Tú mismo me lo dijiste, el amor cambia todo, ¿verdad?
- No, Becca, no es tan simple. – Dijo el hombre negando con la cabeza – Te pondré un ejemplo, que no es verdad. Imagina que Adrienne cree que lo que nos separó fue Green Day, ¿tú qué harías? ¿Dejarías a tu primer amor, el amor de tu vida, o al otro amor de tu vida que es la música?
- Oh – al fin entendió el punto -. ¿Tan importante es que no lo puedes dejar ir?
- Así de importante.
Becca se quedó pasmada por un segundo y, cuando volvió en sí, se puso a pensar a qué se refería Billie Joe con “el otro amor de su vida”.
- Billie… aún no me has dicho qué es, pero sé que sabrás decidir bien. Aprenderás a sobrellevarlo, o a vivir sin ello ¿bien? sé tomarás la decisión correcta. Confío en eso – se calló por un segundo, dudando si seguir o no -. Además, dudo que sea tan importante. Mira, tu vida es perfecta. Tienes a tus amigos, Mike y Tré, y ellos no son por los que tienes que elegir ¿verdad? – Billie negó con la cabeza -. Bien. Tienes a tus hijos y ellos tampoco son ¿no? – Billie negó nuevamente -. ¿Lo ves? Ya me dijiste que la banda no es, entonces no hay nada por qué preocuparse. Tal y como está, o estará, después que vuelvas con Addie si es que así lo decides, tu vida es perfecta. Olvida todo lo demás.
- No – masculló el músico por lo bajo.
- Sí, Billie, olvídate. Porque eso no es de vital importancia. Olvida a la prensa, olvida a tus fans, ellos son importantes, pero no puedes venirte abajo por ellos, olvida a la gente que te ve por YouTube, por MTV o VH1, olvida a la gente que pasa por aquí o allá, olvida al tipo que estuvo con Adrienne, olvida a tu perro, a Blue, a la cerveza, olvida todo. Olvídate de mí – concluyó Becca después de enlistar todo a la velocidad del rayo -. Porque esas cosas o personas no son importantes.
- Hay cosas en tu lista que sí son importantes – contradijo Billie.
- ¿Cómo cuáles?
- Como Blue, como Cleo, como los fans… como tú.
- Billie… Blue es material, Cleo es tu macota… dudo que Adrienne te pida que los dejes. Los fans, bueno sí son de importancia, pero tampoco es algo “cambiable” porque los compartes con tu banda. Y yo… eso ya depende de ti, si me consideras importante. Gracias por decirlo, pero tu vida ya estaba hecha sin mí, así que puedes olvidarme hasta que pase la tormenta.
- Becca…
- ¿Huh?
- Si tuvieras unos quince años más me hubiese casado contigo.
Becca se rió, más de nerviosismo que de gracia, pero no importó; porque ella sabía, muy en el fondo, que era ella por quien Billie se jugaba el matrimonio.

- Así que Adrienne te puso entre la espada y la pared ¿no?
Preguntó Mike tras darle un sorbo a su jugo de fresa. Ambos estaban en el estudio del bajista y Billie acababa de explicarle todo lo que había sucedido una semana antes durante su conversación con Addie, y posteriormente, la que tuvo con Becca.
- No tanto así – contestó inseguro su amigo.
- Vamos, Billie. Si vienes a contarme es porque no tienes idea de que hacer, ya te conozco. Y si quieres que te diga la verdad, desde que la conociste, supe que habría un problema con ella. No digo que la taché de mala persona, sino que, por la cara que ponías cuando me comenzaste a hablar de ella, supe que algo andaba mal.
- ¿Dices que sabías que Addie iba a engañarme?
- ¡¿Qué?! ¡No! Me refiero a que sabía que te ibas a encariñar con ella muchísimo. Que ibas a querer ayudarla, pero de verdad no sabía que Adrienne iba a reaccionar así. Uno nunca sabe, pero siempre hay presentimientos.
Billie se quedó pensando.
- Aun así, no hay razón para darme a escoger – dijo finalmente.
- Billie, si te das cuenta, ella no te dijo que escogieras entre Becca y ella. Otra cosa es que tú lo hayas interpretado así.
- ¿Entonces?

- Tienes que preguntárselo. Es la única forma. 

4 de agosto de 2013

Notitas mentales

¡Holaaaa! Hoy dije que subiría pero no lo haré porque aun no termino el cap. Sin embargo, ya está casi casi listo, solo falta releer y aumentar una que otra cosa.
Ya estaría listo, de no ser porque, al parecer, las notitas mentales son más eficazes que los papelitos: Puedes perder un papel pero no tu cerebro (?
Como sea, cuidense y ya estaré subiendo, total, nadie suele pasarse por aquí c:

3 de agosto de 2013

Home sweet home.


Ya llegué. He regresado. He vuelto... de una de las experiencias más increibles que una persna puede vivir. Un completa locura que compartes con gente de todos los confines de la tierra, que se han reunido sólamente para ver a una persona: el papa Francisco. 
Es increíble ver a tanta gente en una misma playa, rezando la misma oración en idiomas que jamás había oído, flameando banderas completamente desconocidas para mí.
Pero ha terminado.
Momentáneamente.
Porque haré hasta lo imposible para ir a la JMJ Polonia. 
Por ahora, me adaparé a mi casa nueva, seguiré con el colegio, con la presión de la universidad y con el frío feo de Lima, extrañando Rio y las playas de Copacabana, la gente excepcional y a los miles de amigos que hice ahí. 
Uno de estos días subiré Anywhere y algunas fotos de la JMJ <3
Saludos y un beso.
¡POLONIA ACÁ VOY!