26 de agosto de 2012

Anywhere - Chapter 4: Where did you sleep last night?

No me engañes.
Dime, ¿dónde dormiste anoche?
Donde el sol no brilla nunca.
Temblaba de frío toda la noche.
WHERE DID YOU SLEEP LAST NIGHT? – NIRVANA.


- Está bien aquí – dijo la adolescente a dos cuadras de su casa.
- Claro que no, no me hará daño conducir un par de cuadras más allá. 
El cielo estaba oscuro y recién ambos llegaban de su salida. Habían ido al cine por su película decente y luego a un restaurante donde cenaron… y tomaron vino, bastante vino. 
Rebeca no quiso insistir más y aceptó que la lleve un poco más allá. 
- ¿Ves? No me morí por conducir un poco más – dijo Billie Joe –. Quizás esté un poco ebrio por el vino de la cena pero estoy en condiciones. 
Ella negó con la cabeza. 
- Por eso no quería que bebieras ¿sabes? De todas formas, no deberías irte a casa así. Yo me podría haber venido sola, los autobuses pasan hasta esta hora y tú estarías ya en tu casa. 
Fue el turno de Billie de negar. 
- No, yo te invité; yo tengo que traerte. Además, ya estoy aquí. 
Ambos estaban parados en la puerta de la casa de Becca, ella metió la llave en la cerradura y abrió. 
- Pasa. – eso sonó más como una orden que una invitación.

21 de agosto de 2012

Ya no quiero nada

"Ya no quiero nada"
Esa es la frase que suelo decir cuando algo no sale como yo quería... 
... o no me gusta como quedó
Y hay algo que no me gusta como quedó... 
... y ese algo es Anywhere.
Y no porque no me guste la historia...
...o la trama;
sino que no hay lectores...
...o al menos no se dan mucho a conocer. 
Y eso no me gusta...
... no me gusta nada.
Pero por eso, no voy a dejar de subir.
¡No señor! 
Subiré...
... hasta que alguien se digne a dejarme un comentario.
Y esperaré...
... hasta que parezca una pasa.
.
.
.
Ya no quiero nada. 

19 de agosto de 2012

Anywhere - Chapter 3: There are many things you don't know about me

- ¡Hey Billie! – dijo una voz femenina sacudiéndolo levemente. – ¡Despierta! Estás tiritando.
El nombrado abrió los ojos despacio, sin ubicarse totalmente. Después de unos segundos logró reconocer a la mujer que le hablaba: Addie. 
- ¿Qué haces aquí? – preguntó él con curiosidad y sin siquiera saber bien donde estaba, miró a su alrededor y reconoció el patio de su casa. 
Una serie de recuerdos invadieron su mente: recordó el haber caído dormido bajo el árbol donde estaba en ese instante, el tomar su cigarrillo y fumarlo, ver el amanecer… y su conversación con Becca. 
- Yo quería preguntarte lo mismo, Billie – musito ella levantando una ceja pero sin mostrarse enojada. - ¿Dormiste aquí? 
- Al parecer sí. Vine a pensar… a ver si se me venía una idea a la mente. – mintió. 
Ella lo miró buscando un vestigio de mentira en su mirada… que no encontró. Billie mentía muy bien. 
- Iré a preparar algo para el desayuno. - susurró. 
- De acuerdo. 
Y ni bien la mujer lo dejó solo, tomó su cuaderno y escribió: 21st. Century Breakdown

Desde que Rebeca había llegado a su casa hasta ese instante, no había dejado de pensar en Billie.
Probablemente él había llegado en el momento indicado, haciéndola olvidar sus problemas por unos momentos. Y luego se fue, dejándola con ellos otra vez. 
Suspiró cansinamente mirando hacia la pared.

16 de agosto de 2012

Hoy no hay capítulo

Hola a todos! Por el título, ya sabrán lo que iba a decir, pero he de excusarme: tenía mucha tarea.
Sí. Eso.
El colegio intenta dejarme sin vida (tan literal como eso) pero no se lo permitiré, lo prometo. De todas formas, a las justas tengo tiempo para poder escribir esto y decirles que hoy iba a subir capítulo.
Será mañana.
Por cierto, GRACIAS a los que leen (en serio se los agradezco) y agradecería mucho más si dejaran un comentario, por más ridículo o corto que sea; con un "genial cap" o "mejor no escribas, le haces un daño a la literatura", está bien.
En serio.
En fin, me voy a hacer un trabajo de historia y luego a terminar lo que me queda del capítulo 12 de Anywhere. Mañana es viernes, lo que significa que no hay tarea para el día siguiente; en otras palabras: hay nuevo capítulo.
Cuídense!

12 de agosto de 2012

Es... una sensación extraña.
.
.
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El volver a clases después de dos semanas sin hacer nada.

8 de agosto de 2012

Anywhere - Chapter 2: Don't Cry


Háblame despacio
hay algo en tus ojos
no dejes caer tu cabeza con pena
y por favor no llores
Sé cómo te sientes por dentro, a mí
a mí me ha pasado lo mismo
No llores esta noche.
DON’T CRY – GUNS N ROSES.


Crisis del siglo veintiuno. 
Definitivamente eso lo había dejado pensando demasiado. Definitivamente esa chica lo había dejado pensando demasiado. Definitivamente esa chica tenía en problemas, demasiado. 
Hacía ya unos minutos que él la había ido a dejar a casa, si es que se podría decir así a algo como eso. Un barrio alejado de su casa, en uno de esos edificios que no se pueden decir que están abandonados porque en fin. Alrededor se paraban algunos vendedores y damas de compañía, por decirlo de algún modo.
Realmente no podía creer que ella viviese así. Corrección: no sabía cómo ella haya sobrevivido viviendo así. 
Condujo con bastante calma hasta la casa de Tré, a cual quedaba algo lejos de donde había dejado a Rebeca. 
Rebeca… 
Quince años, ligeramente más baja que él, cabello lacio, ojos marrones y piel canela. Un pedazo de mujer que tenía más complicaciones en su vida que la mayoría de las personas. 
¿O no? 
Quizás era Billie quien ignoraba los problemas de los demás, es decir, un hombre millonario, conocido y millonario; no era de su importancia los problemas de los demás.

3 de agosto de 2012

Anywhere - Chapter 1: 21st. Century Breakdown

¡Oh, sueño americano sueño!
Ni siquiera puedo dormir
Ver de lluvia de ideas
Tormentas hasta el amanecer
Ah, sangra América sangra
cree lo que lee
de los héroes y los contras
21ST. CENTURY BREAKDOWN – GREEN DAY


Una adolescente de quince años estaba parada en la esquina de la cuadra, con la vista perdida y con algo de molestia ocasionada por el intenso sol que alumbraba ese día en Oakland. Sin mirar a los lados, cruzó lentamente la pista e, ignorando olímpicamente el grito de alguien desde un auto, llegó a la acera del frente. 
Bajó la mirada hacia sus zapatillas y se le escapó una lágrima, una lágrima que salía desde lo más profundo de su ser. Siguió caminando aquella silenciosa calle que, a su suerte, estaba vacía; al fin y al cabo, era uno de los mejores barrios de la ciudad. ¿Qué hacía ahí? Pues, había estado caminando toda la tarde, despejando su mente. 
Se sentó en la acera, a los pies de una enorme casa, abrazó sus piernas y hundió su cabeza en ellas. Metió sus manos en los bolsillos con algo de esperanza y de ahí solo salieron dos miserables dólares que la deprimían cada vez más.