Estoy feliz y eso que ya pasaron casi tres semanas desde que di mi examen, no llegué a la veneración del cole, bailé sin traje y grité como loca cuando mi papá me mostró el Ipad con los resultados.
Puesto 12 de facultad y 24 del cómputo general.
Creo que aún no me lo creo y finalmente estoy convencida que todo esfuerzo tiene su recompensa.
El quedarme sin vida, estudiar mañana, tarde y noche, andar con libros bajo el brazo y el miedo profundo que tenía al pensar que quizás no pueda alcanzar una vacante, valió la pena.
Siento que fue ayer, o incluso hace unos segundos, cuando todos mis amigos se abalanzaron sobre mí para felicitarme, porque eran ellos consientes de mi empeño. Y ahora, recién ahora, tengo esperanzas de que sí sea lo mio la arquitectura, aunque mi corazón esté volcado firmemente hacia la literatura.
Después, dí mi examen para la PUCP. Y no me importó - ni me importa - no haber ingresado. Sinceramente creo que es suficiente con obtener 540 pts, cuando necesitaba 600 para ingresar, pero me reconforta saber que ese puntaje me hubiera servido para ingresar a la facu de letras y artes. Malditos los de arquitectura, que se tienen que rajar el cerebro para obtener una de las 13 vacantes - yo quedé en el puesto 32 -.
Es como pisar el paraíso. Estoy feliz, con ganas de vida, con ganas de terminar el cole y finalmente ser una universitaria. Ahora, puedo disfrutar de lo poco que me queda del 2013 y mi promoción :3
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