¿Por qué, eh? ¿Por qué?
¿Por qué tengo que dejar de hacer lo que me gusta? ¿Sólo porque el orgullo de mi papa da a más? ¿Porque el novio de mi mama me paga las clases de danza? ¿Por eso?
Qué injusto. Qué egoista.
Qué estúpido privar a tu propia hija de hacer lo que le gusta... y fregar sus planes. Porque me los fregó. Porque ya tenía todo planeado... ya contaba con muchas cosas... pero a él no le da la gana de ser flexible.
¿Por qué?
Porque simplemente no quiere verme feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario