6 de mayo de 2013

Lo triste que es decir: Mi vida ESTABA tan bien...

¿Por qué, eh? ¿Por qué?
¿Por qué tengo que dejar de hacer lo que me gusta? ¿Sólo porque el orgullo de mi papa da a más?  ¿Porque el novio de mi mama me paga las clases de danza? ¿Por eso?
Qué injusto. Qué egoista. 
Qué estúpido privar a tu propia hija de hacer lo que le gusta... y fregar sus planes. Porque me los fregó. Porque ya tenía todo planeado... ya contaba con muchas cosas... pero a él no le da la gana de ser flexible. 
¿Por qué? 
Porque simplemente no quiere verme feliz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario