No
importa, voy a encontrar a alguien como tú,
Deseo todo lo mejor para ti, también,
No te olvides de mí, te lo pido,
Recuerdo que dijiste:
"A veces el amor dura,
Deseo todo lo mejor para ti, también,
No te olvides de mí, te lo pido,
Recuerdo que dijiste:
"A veces el amor dura,
Pero
otras en cambio duele”
Someone like you
– Adele.
- Billie, está
todo claro – masculló Adrienne ni bien su aun esposo le preguntaba acerca de su
duda -. Si crees que la incluí a ella cuando dije que podríamos eliminar todo
lo que nos separó, es porque tú crees que ella nos separó, ¿no te das cuenta?
El hombre
frunció el ceño.
- No, en
realidad, la incluí porque tú me dejaste más que claro que creías que ella era
la culpable de todo – contradijo.
-
Es tu subconsciente.
-
No, no es. Ahora dime, ¿ella está o no incluida?
Adrienne
se tardó tres segundos en contestar.
-
Originalmente, cuando te lo dije, sí, estaba incluida. Pero luego me di cuenta
que era imposible alejarte de ella – Adrienne paró y Billie sintió una punzada
de ilusión recorriendo por su interior -. Aunque… ¿sabes qué? Por lo que me has
dicho hoy, sé que te has cuestionado el volver o no solamente porque no sabías
si ibas a poder seguir viéndola, ¿no es verdad?
El
cantante se quedó en silencio. Era verdad. Sabía que el regreso con Addie
dependía de que pudiese seguir viendo a Becca.
-
Sí, en parte.
Adrienne
suspiró.
-
Billie, no tiene caso que me mientas. Ambos sabemos que la quieres, más que a
mí y probablemente me lo merezco. Además, no tiene caso que me digas la verdad
por más que duela. Total, el que decide eres tú.
-
Tú o ella, ¿no?
La
mujer se encogió de hombros y Billie miró el suelo. Sintió como una película
repasando los mejores momentos con cada una de ellas.
Y
de pronto lo golpeó la realidad.
-
Billie… - comenzó Adrienne tras esperar unos minutos la respuesta de parte del
hombre – fuiste un gran esposo, lo sabes. No importa si ya no me quieres de esa
forma, o de cualquier otra. Encontraré a alguien. Como tú quizás, o quizás
diferente, uno nunca sabe. Y sí, aún me
gustarías que pudiésemos volver. Pero está claro, y no te juzgo por ello. Como
me dijiste una vez: "A veces el amor dura, pero otras
en cambio duele”. Supongo que lo nuestro duró y la fregué, lo sé. De todas
formas, lo siento. De corazón, lo siento muchísimo. Y… Está bien si quieres
estar más tiempo con ella. Sólo… no te metas en problemas.
-
Es una manía decirme eso ¿no? – dijo Billie con una media sonrisa.
-
¿Será porque ella es menor de edad y tú alguien famoso? Tú puedes decir que
sólo la quieres como tu hija, pero no todos van a creer eso.
-
Tienes razón.
-
Siempre – contestó Adrienne divertida. Billie alzó una ceja -. Bien, bien. Casi
siempre.
Ambos
se rieron.
Eso había pasado un par de horas antes,
ahora se lo acababa de contar a Mike.
- ¿Conclusión? – se preguntó Mike a sí
mismo -. Pudo ser peor. Adrienne es una mujer estupenda, lo sabes.
- Sí, lo es. Pero, con o sin Becca, iba
a seguir sintiéndome raro con ella.
- Sí, es comprensible.
Ambos se quedaron en silencio por un
rato.
Billie estaba pensando en sus hijos.
Había decidido dejar de pensar en Becca y Adrienne. Ya estaba gastando mucho
sus energías en pensar en las dos mujeres de su vida. Ahora iba a enfocarse en
sus hombrecitos. Bueno… no tan hombrecitos. Estuvo a punto de tomar su celular
y llamarlos, hasta que Mike lo interrumpió con una pregunta:
- ¿Ella sabe?
¿Ah?
Billie se había desenfocado del tema, Oh,
Adrienne.
- Obvio, si con ella estuve hablando. Michael
querido, sinceramente a veces tu nivel de comprensión es sumamente b…
- Billie… ¿mi nivel de comprensión? – lo
interrumpió mientras lo miraba asombrado - Estoy hablando de Becca. No
Adrienne.
Oh.
- Oh.
- ¿Ella sabe? – preguntó de nuevo.
- No. ella aún no está enterada. O sea,
ella sabe que Adrienne me dio a escoger, pero no sabe entre quién o qué y qué
he decidido. Eres el primero en enterarte.
Mike rió.
- Me halagas, porque hace tiempo que no
era el primero en enterarme pero…
- ¡Dios! ¡A todo el mundo le encanta
decir “pero”! - interrumpió Billie Joe
cruzándose de brazos.
El bajista rió nuevamente.
- … pero – continuó -, ¿no crees que
sospeche que es ella por quien tu matrimonio está en juego? Hasta mi perro lo
habría adivinado.
- No tienes perro.
- Sabes a lo que me refiero.
El cantante suspiró.
- Pudo ser la banda.
- Billie… todo el mundo sabe que si
fuere la banda, habrías escogido la banda en primera estancia ¿no?
- Sin duda. Pero ella no me conoce tanto
como tú.
- No tanto tiempo, pero de que te
conoce, te conoce. Aunque… creo que tienes razón, es obvio que morirías sin mí,
Billie – agregó con gracias.
- No dejes de lado a Tré – comentó
Billie entre risas.
- Pero yo soy tu favorito, ¿verdad? –
preguntó el rubio haciendo un pequeño puchero.
Ambos se rieron y olvidaron el tema tras
un par de latas de cerveza.
El reloj le hizo entender a Billie y
Becca que ya era más de medianoche, pero ellos querían quedarse a seguir
conversando en el mueble.
- Me has dicho que ya no vas a volver
con Adrienne, pero no me has dicho el porqué.
Becca acababa de dejar a su amigo entre
la espada y la pared. Tarde o temprano eso terminaría sucediendo, y ese era el
momento justo.
- ¿Por qué? Bueno, le dije a Adrienne
que ya no quería seguir con ella, porque preferí quedarme con lo otro. En
realidad, ella dice que yo prefiero lo otro.
- ¿Y qué es lo otro?
- ¿No sabes? – cuestionó Billie
frunciendo el ceño. Realmente pensó que ella ya lo había descubierto.
- No, no lo sé. O sea, tengo mis
sospechas, pero no quiero quedarme con la duda – dijo la adolescente -. ¿Puedo
saber qué es?
- Sí. La razón por la que preferí no
volver con Addie, y por la que ella se dio cuenta, ya que estamos, fue porque
eso es muy importante para mí, Becca. Es realmente importante. Ha sido un apoyo
incondicional desde el primer momento y realmente me he llegado a encariñar con
esa persona…
Billie siguió hablando, pero a Becca se
le nubló la mente. Sentía que se iba a desmayar. Jamás se había desmayado, pero
tenía la certeza de que así se sentía. Sintió que temblaba el suelo. ¿Temblor?
No. Eran sus piernas las que temblaban. Las miró, ni siquiera se veía el temblor,
sólo lo sentía.
Se paró de un salto y Billie dejó de
hablar. Se quedó mirándola, intrigado. Pensó que estaba enojada o algo así,
aunque se le veía casi ida.
- ¿Estas bien? – le preguntó tomándola
de la mano.
Pero ella no tuvo tiempo de contestar,
porque cuando abrió la boca para hacerlo, su cuerpo no le respondió; más bien,
emprendió su camino hacia el suelo.
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Caca.
No me terminó por convencer esto, pero... lo que viene estará mucho mejor.
Como sea, igual termino hablándole al aire.
Si lees esto y te parece igual de malo que a mí o te parece aceptable o bueno, porfavor porfavor comenta. Te lo agradeceré muchísimo y de paso, me alentarás a no dejar esto en completo abandono c:
Un saludo!
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