No sabía que teclear tanto en la computadora ocasionaba dolor de muñeca. Sí, exactamente eso. Estaba escribiendo el próximo capítulo de Anywhere cuando, de pronto, me comenzó un dolor de muñeca bastante feo, que aún no se me quita.
¡Bendita suerte la mía!
Resulta que ahora tengo la muñeca vendada y el dolor se está expandiendo por todo mi brazo.
¡Bendita suerte la mía!
Y todo por querer pasar algo que quizás nadie lee.
Esto es deprimente.
Me encantaría poder saber si alguien lee lo que escribo, porque no soy de las que escribe al aire. Tampoco lo hago para que me halaguen. No, no soy yo así. Pero, a pesar de todo, me gusta saber si les gusta, o en su defecto, saber si es una mierda absoluta.
Sería feo que me dijesen lo segundo, porque paso mucho tiempo pensando y escribiendo lo que subo, pero supongo que prefiero la verdad a tener la duda si es que hay alguien ahí. Justo ahí.
No es una imposición. Mucho menos una amenaza. Es... simplemente un deseo.
Y si hay, alguien que lee esto. Sí, tú. Por favor, por favor comenta. Sea positiva o negativamente. Eso me quitará las confusiones... y quizás haga, que padecer dolor de muñeca tenga un fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario